EL MONOPOLY EN LA 2ª GUERRA MUNDIAL

Durante la Segunda Guerra Mundial, el Servicio de Inteligencia Británico elaboró un plan maestro para introducir utensilios que sirvieran para ayudar a escapar a los prisioneros de guerra aliados de los campos de internamiento. Una serie de coincidencias llevaron al MI9 a usar el, ya por entonces muy popular, juego de mesa Monopoly como un modesto caballo de Troya que llevaba en su interior casi todo lo necesario para facilitar una escapada con éxito.

Monopoly años de la guerra

Gracias a la Convención de la Haya sobre el trato a los prisioneros y mediante la Cruz Roja Internacional, los prisioneros podían recibir paquetes postales de diverso contenido (alimentos, ropa, gramófonos, discos, libros, etc) para sobrellevar mejor su reclusión. Y esta fue la vía legal que el MI9 utilizó para introducir las cajas del juego del Monopoly. Los alemanes no sospecharon nunca nada. El Monopoly era conocido en toda Europa, ya que tuvo un gran éxito justo después de la Gran Depresión. Los guardianes vieron en el Monopoly una forma de combatir el aburrimiento y tener relajados y entretenidos a los prisioneros lejos de… ¡pensar en planes de evasión!

Patente del Monopoly

En el interior del tablero iba un mapa de seda, no se rompía, no se disolvía con el agua, no hacía ruido. Quizá lo más importante, ya que los prisioneros una vez fuera de las alambradas no tenían ni idea de donde estaban ni dónde dirigirse. En el dado, oculta iba una brújula. Monedas metálicas que ocultaban ser de oro junto con los billetes del juego que… ¡eran auténticos! servían para comprar billetes de tren, alimentos, sobornar guardianes o pagar favores de la resistencia.

Tarjeta para salir de la cárcel

El Monopoly también llevaba navajas, alambres y otros pequeños utensilios muy útiles para las ocasiones. Las versiones variaban, y cuando la escasez de materiales hizo que los dados fuesen de cartón, la brújula la llevaba la ficha con forma de perro. Tambien las fichas de los hoteles podían llevar comprimidos los mapas de seda. Lo que nunca varió fue el peso: no había diferencia alguna entre el juego civil y el realizado por el MI9. Los alemanes no podían tener el más mínimo indicio de sospecha.

Ficha perro Monopoly

Durante la guerra, cerca de 35.000 prisioneros lograron evadirse con éxito, cruzando a países neutrales y reincorporándose al combate. Se cree que unos 10.000 fue gracias al Monopoly. Los alemanes jamás se enteraron del truco. Es más, nadie se enteró hasta la década de los sesenta, ya que se pensó que la estratagema se podía seguir usando en caso de un nuevo conflicto bélico.

Mapa de evasión

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