STANLEY HOLLIS, “EL HOMBRE AL QUE LOS NAZIS NO PUEDEN MATAR”

Stanley Hollis era conocido como “el hombre al que los nazis no pueden matar” y terminó siendo bastante famoso cuando el 6 de junio de 1944 se convirtió en héroe de guerra y en el único hombre que fue condecorado con la prestigiosa Cruz Victoria. Hollis llevaba implicado en la guerra desde el principio y ya en la retirada de Dunquerque fue herido. Participó en los combates del Norte de África y en los desembarcos de Sicilia. A lo largo de su vida de combatiente fue herido varias veces y siempre se recuperó satisfactoriamente.

El carácter de Hollis era muy impulsivo, volcánico según los que le conocían. Este carácter le hizo perder varias veces sus galones que al poco tiempo volvía a recuperar debido sus dotes de mando y liderazgo. Pensaba muy rápidamente y se enfrentaba a las situaciones más adversas decidiendo como actuar de la forma más ventajosa. Jamás se bloqueó ni entró en pánico y su ejemplo inspiró a sus hombres, como líder nato que era.

Stanley Hollis, en el centro

El Día D Stanley Hollis, con el grado de sargento mayor de su compañía, desembarcó con su regimiento, los Green Howards, en el corazón de la operación Overlord: la playa Gold. Inmediatamente sufrieron un fuego intenso de ametralladoras y tuvieron que crear un sendero entre un campo de minas. Su objetivo era neutralizar una batería alemana tierra adentro que, con toda seguridad, obstaculizaría el desembarco de las siguientes oleadas de la 50ª División Británica Northumbrian. Pero las ametralladoras alemanas impedían el progreso de los Green Howards. Cuando Hollis y el comandante de su compañía localizaron los fortines, bajo un camuflaje perfecto, Hollis se lanzó a la carrera con su ametralladora Sten apoyada en su cadera disparando hacia las troneras, alcanzado el bunker introdujo el cañón por la rendija y saltó hacia el techo e introdujo una granada dentro del bunker. Una vez terminada la explosión, Hollis entró en el fortín y tomó prisioneros a los alemanes que quedaban vivos. Inmediatamente descubrió otro bunker a unos cien metros conectado por una trinchera y cambiando el cargador de la Sten, Hollis inicio otra carrera hacía el nido de ametralladoras disparando. Inmediatamente la dotación alemana que había observado lo que le acababa de ocurrir a sus compañeros salió con los brazos en alto. Hollis tomó veinte prisioneros.

Con esta acción individual, Hollis no solo salvó la vida de sus hombres, sino el curso de la batalla ya que la compañía, mientras tanto, logró llegar a la batería alemana y silenciarla con lo que las siguientes oleadas de la Northumbrian pudieron desembarcar sin ser molestadas en ese sector. El día no terminó aquí para Hollis y a lo largo de la tarde neutralizó a un francotirador y limpió un huerto de manzanos que los alemanes tenían como centro de resistencia. Este carácter casi suicida del sargento mayor Hollis fue el que le proporcionó su apodo. Los alemanes, efectivamente, nunca lograron matarlo.

Victoria Cross

Numerosos testigos, oficiales entre ellos, reportaron estas acciones ejecutadas por Hollis el 6 de junio al alto mando para proponerle como receptor de la Cruz Victoria, máxima condecoración militar de los ejércitos de la Commonwealth. Stanley Hollis fue el único soldado que recibió tan codiciada medalla el Día D.

Stanley nació y vivió en la ciudad de Middelsbrough, Inglaterra, donde falleció en 1972. Recientemente, en 2015 se ha erigido una estatua en su honor cerca del cementerio dónde está enterrado.

Hollis con su familia

También en el pueblo normando de Crépon, sector playa Gold, se encuentra el monumento memorial a los Green Howards que representa a un Hollis tomándose un respiro después del combate. El regimiento de los Green Howards desembarcó en Vers-sur-Mer y tuvo que repeler un fuerte contraataque de la Wehrmacht en Crépon que pudo complicar mucho las cosas en Gold Beach. En este memorial podemos ver distintos paneles explicativos entre los que se encuentra la historia detallada de las hazañas de Stanley Hollis el Día D. También existen los bunkers que Hollis capturó el 6 de junio, que Sir Ernest Harrison, directivo de Racal y Vodafone ha comprado para donarlos al regimiento de los Green Howards.

Memorial Green Howards

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